El cuerpo necesita un poco de tiempo para adaptarse a hacer ejercicio

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hacer ejercicio

Si tus compromisos profesionales no te permiten practicar tu deporte favorito al aire libre (fútbol, tenis o baloncesto), no renuncies por ello al gimnasio o a hacer ejercicio. Los aparatos que fortalecen el músculo cardíaco, como por ejemplo el tapiz rodante o el stepper (Escalador mecánico que imita la subida de peldaños), proporcionan los mismos beneficios que las correspondientes actividades al aire libre.

Es más, tienen la ventaja de permitir realizar un entrenamiento más científico y controlado. En cuanto a barras y pesas, las mujeres pueden abandonar los viejos prejuicios. Si las cargas son adecuadas, no provocan un desarrollo muscular excesivo y antiestético.

Hacer ejercicio no es solo una cuestión estética

Un buen tono muscular, además de mejorar el aspecto estético, sirve también para favorecer el equilibrio corporal. Tener músculos abdominales fuertes, por ejemplo, es importante para que la columna vertebral esté correctamente alineada.

Por eso es recomendable que el programa de entrenamiento en el gimnasio sea elaborado por un monitor calificado. De lo contrario, existe el riesgo de hacer ejercicios inútiles, o incluso equivocados.

Es un error repetir cientos de veces ejercicios de tonificación de los abdominales. Un día entre último Es el resultado de un programa de ejercicios calistenia y de actividades aerobicas y, por supuesto de un régimen equilibrado.

hacer ejercicioEjercicios aeróbicos para moldear la figura

Si el objetivo es perder dos o tres kilos (!O más!), Pero solo en los puntos deseados, lo ideal es combinar una alimentación hipocalórica equilibrada, con un programa de entrenamiento mixto (aeróbico, ejercicios de tonificación y estiramiento). Un régimen completo tiene que incluir todos los principios nutritivos que el organismo necesita, y en especial las proteínas que es incapaz de almacenar información reservas.

Las proteínas son los ladrillos indispensables para la construcción de los músculos. Se recomienda consumir de 0,8 a 1 g diario por cada kilogramo de peso corporal, proporción que debe subir a 1,5 o 2 g si se practica una actividad física bastante intensa.

Por ejemplo, una mujer que pesa 50 kilos tiene que ingerir cotidianamente 44 g de proteínas. Si el plan alimentario no cubre estas necesidades, el organismo tomará de los músculos las sustancias que le faltan. Lo que quiere decir que, si se sigue un régimen hipocalórico existe el riesgo de perder masa muscular además de grasa.

Además, hay que respetar con cuidado las reglas de la variedad, entre otras cosas, porque es necesario tener en cuenta las diferencias calóricas que existen entre los alimentos.

Por ejemplo, 100 g de carne aportan las mismas proteínas que se encuentran gramos de queso curado, pero muchas menos calorías. Y una curiosidad. El ejercicio produce un efecto adelgazante más rápido en la tripa porque la grasa del abdomen, estructuralmente distinta al resto de las acumulaciones adiposas del cuerpo, se quema más deprisa.

Para hacer ejercicio y obtener resultados en poco tiempo

No estar en forma tiene una ventaja. Las primeras sesiones de entrenamiento son las más eficaces y los buenos resultados se notan enseguida. La resistencia aeróbica mejora incluso en cada sesión Pero en un par de meses aumenta también el tono y la agilidad muscular.

En fin, un estímulo más para que los perezosos se pongan en marcha, pero siempre marcándose objetivos realistas. Se ha demostrado que una de las principales causas del fracaso de los programas de gimnasio es ponerse objetivos demasiado altos. Aunque el ritmo sea ligero, los efectos de la gimnasia suave son igual de satisfactoria. hacer ejercicioEl secreto para adelgazar está en un régimen ligeramente hipocalórico combinado con actividades aerobicas, como pedalear y correr en los aparatos apropiados. Es inútil, incluso perjudicial, ayunar. Lo correcto es ir al gimnasio una dos o tres horas después de la comida principal, pero nunca en ayunas o sin haber comido desde hace varias horas. Una fruta dos horas antes de hacer ejercicio aporta la energía adecuada.

¿Cuál es el secreto de un ejercicio físico o entrenamiento correcto?

Mantener bajo control la fatiga, contando las pulsaciones del corazón durante el esfuerzo. ¿Cómo? Basta con apoyar los dedos índice y medio a un lado del cuello o en la parte interna de la muñeca, contar las pulsaciones en 10 segundos y multiplicar por seis el resultado obtenido.

Pero, ¿Cuál es nuestra frecuencia cardiaca ideal? Muy fácil.

Resta del número 220 vuestra edad, luego calcular el 60 o el 75% del valor obtenido. A continuación os ofrecemos un ejemplo. Una mujer de 30 años tiene una frecuencia cardiaca máxima de 190 pulsaciones por minuto (220 – 30 = 190). Durante un entrenamiento, su pulso debería oscilar entre las 114 y las 142,5 pulsaciones por minuto.

Fuente consultada: https://www.everydayhealth.com/

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